Martinica es una isla, perteneciente a las Antillas Francesas, situada sobre las aguas del Mar Caribe. Su paisaje está compuesto por montañas, playas y frondosos bosques, en el que se entremezclan modernas ciudades con pequeños poblados de pescadores. En fin, cuenta con todo lo necesario para que hacer turismo en Martinica sea sinónimo de un paseo imborrable.
Fort-de-France, la capital de la isla, es la urbe más moderna y elegante de las Antillas francesas, que nos invita a conocer la Bahía de los Flamencos, un impactante paraje natural circundado por las montañas volcánicas de Pitons du Carbet. Si nos dirigimos hacia el corazón de la ciudad, vagando por sus callejuelas estrechas, hallamos enormes espacios verdes como la Savane y el parque floral. Entre los edificios más relevantes sobresalen la catedral de Saint-Louis y el palacio de Justicia. Otros sitios de interés son el Museo Departamental de Arqueología y el Acuario de Martinica.
Saint-Pierre, que en su momento fue considerada como el Pequeño París de las Antillas, es una ciudad que debió ser reconstruida por sus habitantes luego de que resultara arrasada por una erupción volcánica. Por aquí, encontramos el Museo Vulcanológico, donde se exhiben objetos que rememoran la devastación que sufrió Saint-Pierre en 1902 al entrar en actividad el volcán. En la zona sur, disfrutamos de la playa Anse Turin, cubierta de arena gris. Para los amantes del buen arte, se recomienda visitar el Museo Paul Gauguin, que expone los recuerdos, cartas y reproducciones de los cuadros del artista.