Famosa por sus maravillosas bellezas naturales, su historia milenaria, su clima suave y su paisaje luminoso, la isla de Capri es una de las metas preferidas por el turismo internacional. Está situada al sur de Nápoles. Tiene unos 6 km. de longitud y se extiende en un área de 10 Km aproximadamente, de los cuales 4 pertenecen al ayuntamiento de Capri y 6, al ayuntamiento de Anacapri.
El perímetro costero es de unos 17 km. El Monte Tiberio (334 m), al este, y el Monte Solaro (589 m), al oeste, son los dos macizos principales de la isla, entre los cuales, en un collado, a caballo entre Marina Grande (lado norte) y Marina Piccola (lado sur), está la ciudad de Capri (138 m). El otro centro habitado, Anacapri (286 m), está en una llanura amplia y verde, al oeste del Monte Solaro. A diferencia de las otras islas del golfo de Nápoles, Capri no es de origen volcánico, sino sedimentario, formada por terrenos calcáreos del periodo cretácico.
La flora, una de las más ricas de Italia, confiere a la isla un aspecto risueño incluso en las estaciones frías. Análogamente, la fauna, presente con muchas especies marinas, enriquece sus profundos fondos; también la fauna terrestre cuenta con muchos tipos de pájaros residentes – entre los cuales están las grandes gaviotas diomedeidas – y de reptiles, como la rarísima lagartija azul de los Faraglioni (farallones). El clima, influenciado naturalmente por el mar, es templado, agradable y saludable.
Entre los Museos y los Monumentos que se pueden visitar, destacamos los siguientes: Casa Rossa, Villa Lysis, Casa Malaparte, Castello Barbarossa (Barbarroja), La Certosa di San Giacomo, Cimitero Acattolico, La Grotta Azzurra, Palazzo Cerio e Centro Caprense Ignazio Cerio, Villa San Michele e Museo Axel Munthe.