Fort Lauderdale


No sólo de turismo vive la "Venecia de América", sobrenombre con que se conoce a esta ciudad del estado de Florida por los canales que recorren la zona y que recibe su denominación por el fuerte construido en la segunda guerra contra los indios seminolas, en la que el Mayor William Lauderdale tuvo un papel esencial.

Fort Lauderdale supone la mayor de las municipalidades del Condado de Broward y la séptima ciudad de Florida. Tradicionalmente destino de vacaciones, ahora comienza a cultivar su importancia como centro de negocios y como productor de yates, industria que representa una de las más reconocibles de la zona.
 
La ciudad disfruta de un clima privilegiado y soleado durante la mayor parte del año para poder visitar sus decenas de parques públicos y sus kilómetros de playas. En torno a ellas y a la naturaleza se teje el mundo de ocio que rodea a Fort Lauderdale y que está caracterizado por una gran cantidad de parques naturales, acuáticos y de atracciones.
 
Entre sus playas, las que más podemos destacar es la playa de la ciudad (Fort Lauderdale Beach), una de las más grandes de la zona y que cuenta en su paseo marítimo con todo tipo de establecimientos de restauración y comercio. La remodelación de la playa y de todos los alrededores se ha llevado a cabo durante más de diez años y ha convertido a Fort Lauderdale Beach en una de las más impresionantes playas del condado. Otras playas que merecen mención son Hollywood Beach, Pompano Beach, Dania Beach y Deerfield Beach.
 
Un paseo por el Riverwalk es imprescindible por la gran cantidad de tiendas, restaurantes y atracciones que se pueden encontrar a lo largo de él. Según la página oficial de la ciudad de Fort Lauderdale es considerado por muchos la "Florida most beautiful mile" (la milla más bonita de Florida). Dentro de este distrito podremos visitar el Old Fort Lauderdale Village and Museum (dedicado a la preservación de la historia de la ciudad desde los primeros asentamientos que se produjeron en la zona); el Museum of Discovery and Science (que cuenta con cine IMAX y con más de 200 atracciones interactivas relacionadas con el mundo natural); el Museo de Arte y variedad de teatros donde disfrutar de conciertos y representaciones.
 
Para poder contemplar desde dentro una casa señorial típica de la zona, la Bonnet House es la mejor opción. El interés por el arte de la familia Bartlett, dueños de la casa en las primeras décadas del siglo XX, unido a sus jardines convierten esta propiedad en una de las visitas más interesantes que podemos realizar en Fort Lauderdale. La Stranahan House, construida a principios del siglo pasado y que ha servido de oficina de correos y banco, es otra de las construcciones emblemáticas de esta parte del estado.
 
Practicar deportes acuáticos es otra de las actividades preferidas de los que visitan Fort Lauderdale. Las empresas dedicadas a promover el submarinismo, como la Greater Fort Lauderdale Dive Association.
 
Si las compras que hemos realizado en Riverwalk no nos son suficientes, entonces debemos visitar Las Olas Boulevard, cercano a Riverwalk y repleto de tiendas de todo tipo. Además, en Las Olas Boulevard tampoco nos faltarán cafés y restaurantes para poder completar nuestra jornada de compras.
 
Como buena zona costera, los productos procedentes del mar forman parte de la dieta de los ciudadanos de Fort Lauderdale. En Riverwalk, junto a las playas y en los centros comerciales, podremos encontrar establecimientos dedicados a este tipo de cocina, aunque si preferimos optar por la comida rápida también podremos elegir entre múltiples opciones. Algunas de las guías de restaurantes locales nos pueden ayudar a hacer una buena elección. 

 

EE.UU., Bahamas, Islas Vírgenes-EE.UU.

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