San Petersburgo


San Petersburgo es un lugar fascinante que cautiva el ojo del visitante con sus numerosas muestras de arquitectura, museos, palacios, parques, anchas avenidas, puentes espectaculares y elegantes monumentos. San Petersburgo fue la capital del Imperio Ruso durante 206 años, y fue construída y planificada por los mejores arquitectos y artistas europeos, invitados por los zares, por eso su arquitectura tiene mucha influencia italiana, francesa y holandesa. A principios del siglo XX se desarollaba también el estilo modernista. El centro histórico de San Petersburgo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El río Neva y los canales cruzan la ciudad y permiten hacer paseos en barco y disfrutar de las vistas desde sus orillas. San Petersburgo fue el lugar de residencia y de inspiración de muchos escritores y músicos. Aparte de sus atracciones turísticas más clásicas, visitas culturales (museos, palacios, catedrales, teatros), en los últimos años se ha desarrollado una amplia oferta de ocio, diversión, restaurantes y compras. San Petersburgo puede ser un lugar ideal para empezar a conocer Rusia moderna, la gente y la cultura rusa en general. Si le gusta el arte, la historia y cultura, San Petersburgo le va a impresionar. 

Visitar el famoso museo de Hermitage y otros museos, palacios, catedrales y residencias veraniegas de los zares, o simplemente pasear por la ciudad, disfrutando de sus plazas, grandes avenidas, conjuntos arquitectónicos, canales, parques y vistas espectaculares desde los malecones del río Neva.
 
Las rutas más interesantes para paseos pasan por la Avenida Nevsky, malecones del río Neva, malecones de los canales Moika, Canal Griboedov, Fontanka. Hay que ver las plazas de San Isaac, de los Decembristas, de Artes, del Teatro y la zona cercana (Catedral de San Nicolás, puentes románticos, Canal Kriukov, "barrio de Dostoievski"). No debe faltar la "Flecha" de la Isla Vasilievsky y la Fortaleza de Pedro y Pablo. Fuera de San Petersburgo se puede visitar las espectaculares residencias veraniegas de los zares como Petergoff, Pushkin y Pavlovsk (parques y palacios). 
 
Hacer paseos en barco por ríos y canales. Disfrutar de las “noches blancas” (mayo-julio, cuando por la noche apenas se oscurece). Ver la elevación de los puentes sobre el río Neva por la noche. En verano los puentes se levantan durante varias horas para dejar pasar a los barcos mercantes, y esto se ha convertido en un espectáculo muy famoso, único y característico de San Petersburgo, que atrae miles de personas. Los espectadores lo esperan a orillas del río Neva, y también se organizan las excursiones y paseos en barco nocturnos para verlo desde el agua. 
 

Gran Crucero de Rusia desde San Petersburgo

Barco: M.S. Tchaikovski

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